Maltrato en jóvenes

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Guantes
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Maltrato en jóvenes

Mensaje por Guantes » 25 Ago 2014 21:53

Saludos a todos y todas. Me gustaría compartir con ustedes un pequeño(más bien largo) texto. La verdad es que lo tenía publicado en otra página, pero por cuestiones... personales, necesito eliminarlo de ahí, pero no quiero que caiga en el olvido.

Tampoco sé si este es el lugar idóneo para ponerlo. Si hago mal, ruego que me avisen o moderen.

Esta historia trata sobre el diario de una joven que describe situaciones cotidianas. Aunque los nombres y algunas cosas son falsas, tiene mucho, demasiado de mí, y aún así he procurado callar cosas.
El relato pretende hacer entender cómo alguien joven y lleno de energía puede caer en ello, narra el comienzo. De todos modos, me disculpo por mi bajo nivel de narración, quizá se os haga pesado, pero allá va...


17 de Agosto: Hoy he conocido a un chico. Me lo ha presentado Elena, al parecer van a la misma clase. Dice que me ha echado el ojo. Ya sospechaba algo, pero casi no me lo creo. Con todo lo que ha pasado, quizá alguien nuevo sea un respiro. Parece muy simpático y divertido. Y, bueno, es guapete, no está mal. De momento, me conformo con llevarnos bien.

29 de Agosto: Quizá es muy precipitado, pero me ha pedido salir y he aceptado. Todavía no sé qué siento por él, pero me gusta, y por probar no pasa nada, ¿no?

19 de Septiembre: Hoy, me ha dicho que me quiere. No he sabido qué responder. Ha sido todo tan rápido… Me gusta mucho, pero me siento insegura. Aunque, siendo sincera, desde que salimos cada vez pienso menos en Raúl; ya no me duele hablar con él. Ahora está un poco hecho polvo, le ha dejado María, la chica por la que me dejó. Una parte de mí se alegra malévolamente, pero no puedo evitar sentir pena. Es un buen tío al fin y al cabo, por algo seguimos siendo amigos.

13 de Octubre: Cada vez quedamos más a menudo. Al principio eran tres días a la semana, pues vivimos relativamente cerca, pero dice que me echa de menos y necesita verme más. Hemos pasado de quedar tres horas por las tardes a más de cinco. He estado en su casa bastantes veces. Su madre es muy simpática, aunque creo que le empiezo a caer mal de verme tanto por ahí. Sus hermanitos son un amor, dicen que soy muy guapa. Ay, criaturas…
Por otro lado, ha vuelto a decirme varias veces que me quiere. Creo que yo también le quiero, pero me cuesta mucho decirlo, no sale de mí, o eso creo. Es gracioso cuando vamos paseando y otro hombre me mira o me pega un repaso cuando llevo minifalda, se pone muy celoso, no puedo evitar reírme.

21 de Octubre: Hoy se lo he dicho, le he dicho que le quería. Me ha parecido que se le empañaban los ojos al decírselo. Qué exagerado… ¡Es más mono!

24 de Noviembre: Este mediodía me ha llamado un poco molesto. Dice que por qué no voy a comer a su casa, que sus hermanos me echan de menos. Llevo casi un mes comiendo todos los días en su casa, excepto los fines de semana. Hoy es sábado, ¿también quiere que vaya? En fin… Hemos empezado a discutir, porque vaya, mi madre también quiere que coma de vez en cuando con mi familia, pero al final he desistido y he ido, más que nada para que callara un rato. La verdad es que no es la primera vez que discutimos, aunque, bueno, no son discusiones serias, son tonterías.
El otro día se enfadó porque llevaba quince minutos sin responder al Messenger. No sería para tanto si no fuera porque tardé por estar hablando con Raúl, que tenía un problema. Y, como siempre, teeengo que contárselo todo… Así que se enfadó. Dice que está intentando recuperarme, que no debería hacerle tanto caso. Dudo mucho que sea eso, pero bueno, según él, sabe cosas que yo no sé.

2 de Diciembre: He tenido que eliminar a Raúl… No sólo del Messenger, también del Facebook, el móvil… Eso me pasa por ser tan confiada, darle mis contraseñas y dejar que cotillee lo que quiera. Está obsesionado con que me quiere recuperar, así que pensé que así vería que no tiene de qué preocuparse. Pero me equivoqué. El hecho de verlo siquiera conectado o hablando conmigo hace que le hierva la sangre. Raúl es mi amigo, mi ex, pero quizá tiene razón y debo apartar el pasado para poder avanzar. En realidad, lo dice porque se preocupa por mí, quizá no del modo más idóneo, pero lo hace. Me quiere, y quiere que esté bien.

25 de Diciembre: Hoy me ha llevado a cenar a un sitio súper bonito. Estábamos genial. He procurado no decir nada que pudiera molestarlo, y todo salía bien, ni una discusión en tres días (un récord para lo que era últimamente…). Y, entonces, tras el postre, ha soltado la bomba. ¡Me ha pedido matrimonio! ¡¿Pero está loco o qué?! Apenas llevamos unos meses, somos muy jóvenes aún, madre mía… Dice que no es para algo inmediato, que es sólo estar comprometidos y, más adelante, con el tiempo, casarnos. Igualmente, le he dicho que era demasiado pronto, que en unos meses lo vería más correcto. Se ha puesto algo triste, pero lo ha entendido.

20 de Enero: Esta noche ha salido con sus amigos a tomar algo. Me alegro mucho por él, hacía tiempo que no veía a los suyos, es muy perezoso para salir de casa. Ahora que lo pienso… Hace tiempo que no veo a mis amigas. No se llevan muy bien con él, y se pone nervioso si salgo por ahí toda la noche con ellas, así que prefiero ahorrarme dramas y no hacer nada.
Hace unos días instalé Skype (me regalaron por reyes unos cascos con micro). Cuando no estoy con él en su casa hablamos por ahí. También he empezado a jugar a un RPG con él y sus amigos. Me llevo muy bien con ellos, aunque no me atrevo a hablarles mucho en persona… No le gusta que lo haga. A ver, quiere que me lleve bien con ellos, pero cuando hablo bastante con uno, sonrío, tenemos bromas… ya no le hace gracia, dice que son demasiadas confianzas y que puede pensar que busco otra cosa. No paro de repetirle que eso no va a pasar, que son sus amigos, pero bueno… Total, para las veces que los veo (aunque los veo más que a mis amigas).

2 de Febrero: Me siento realmente fea. Me he dado cuenta de que casi visto como una vieja, y ya no me maquillo nunca. Desde que me dio la vara de que si me pintaba era porque había visto a alguien antes… Por Dios, ¡si me puse brillo de labios para la foto de carnet y dice que dónde iba tan arreglada! A veces no lo aguanto, de verdad… Es despertarme y poner Skype, jugar con él, irme a comer a su casa, pasar la tarde con él, volver a las tantas a mi casa, poner Skype, jugar con él, dormir. El otro día me riñó por haber tardado más de lo común en ir al baño. Ahora me entero de que me cronometra.

14 de Febrero: Fui a su casa, y como muchas veces, media hora más tarde. La verdad, no veo la importancia de eso si estoy cada día metida en su casa… Pero se ha pasado una hora sin hablarme. Dijo que hoy debía ser un día especial, que no habría nadie en casa hasta las nueve. Yo ni me acordaba, tengo una cabeza horrible para las fechas. Ya llevábamos unos días sin parar de discutir, a veces incluso se me salen las lágrimas… Me estoy volviendo una llorica, y eso que nunca he llorado con nada. La cosa es que al final me he cabreado, le he dicho que para que estuviera de mal humor haciéndome el vacío me iba a mi casa, así que cogí mis cosas y me fui decidida a la puerta. De golpe reaccionó, corrió, pasó por delante de mí y cerró con llave. Dijo que no iba a ir a ninguna parte hasta que dejara de estar enfadada. Me quedé atónita, y me enfadé más. Él lo único que hizo fue agarrarme del brazo, arrastrarme hasta el comedor y tirarme sobre el sofá con un “estate tranquilita”, y se volvió al ordenador. No sabía qué pensar, y quedé unos segundos mirando cómo la marca de sus dedos iba desapareciendo de mi blanquecino brazo. Fui a su habitación, le exigí la llave, después se la pedí de buenas maneras, y acabé rogándole. Ni siquiera me respondía. Creo que algo de mí se rompió por dentro en ese momento… No se me ocurrió mejor idea que meterme vestida en la ducha. Él vino corriendo, me sacó y me tiró al suelo del comedor. Preguntaba qué demonios hacía. Yo sólo me puse a llorar, como una tonta, con la cabeza vacía. Tras decirme algunas cosas más como que siempre él tiene que pensarlo todo, o que no hago nada derechas, se agachó y me abrazó. Dijo que me quería, que por qué no veía que lo hacía todo por mí, que lo único que pretendía era que no me fuera a casa enfadada. La verdad es que, tras todo este tiempo, creo que he perdido mi capacidad de razonar. Lo siguiente fue ir a su cama, a pesar de no tener ganas de nada, y él saberlo, pero quería que le demostrara que todavía le quería.
Quizá tiene razón, quizá no me estoy esforzando nada… Menos mal que se preocupa por mí.

17 de Marzo: No le basta con hacerme llorar cuando quedamos, también por Skype. Ha puesto mucho esfuerzo en enseñarme a jugar como él, pero me siguen costando los controles, soy muy torpe, y no para de gritar. Me siento tan tonta... Algo tan fácil y no puedo ayudarle.

20 de Abril: Ayer lo dejamos, pero hoy hemos vuelto. No es la primera vez que pasa. Siempre es él. Dice que no me involucro, que no doy nada, que no veo lo que está haciendo por mí. Pocas veces hacemos el amor como antaño. A veces le da igual que duela, que llore…
Me ha dicho (medio en broma) que si se entera de que le pongo o le he puesto los cuernos, me matará. De hecho, varias veces ha soñado con formas desternillantes de acabar conmigo, y siempre muy gráficas.

16 de Mayo: A veces me imagino cómo sería dejarlo. Una parte de mí sabe que eso me compensaría, pero no sé... Nadie me querrá tanto como él. Soy un manojo de nervios, no tengo nada especial, soy muy lenta pensando y tampoco soy demasiado agraciada. No volvería a tener sexo quizá en mucho tiempo. Dios... Me avergüenza tanto pensar que me quedaría sin eso que me siento frívola. Además, casi me da más pena por sus hermanos y sus padres, que se han portado mucho mejor conmigo que él mismo. Soy despreciable, no sé cómo me sigue queriendo.

5 de Junio: Estoy harta de que me compare con todas las mujeres de la calle. No soluciona nada diciendo que me prefiere a mí si dice antes que esa tiene mejores tetas. Luego yo tengo que callarme y no mencionar ningún hombre. Y no contento con eso, le encanta coquetear, hasta con mis amigas, aquellas que hace tanto que no veo, habla más él que yo con ellas. Incluso ha tenido conversaciones subiditas de tono con María, la chica por la que me dejó Raúl. ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Por qué… habla con ella? Fue contarle lo sucedido, y de repente interesarse por ella. Sabe lo que me duele, pero dice que debo confiar en él. Ya sé que no soy tan lista como ella, no tengo nada interesante, ni soy tan bonita... Siempre dice que podría estar con cualquier chica, y señala auténticos bombones que pasan por la calle, pero que no lo hace porque todos los hombres les van detrás, que se conforma conmigo porque me quiere. No entiendo nada… Debería enfadarme, mandarle al cuerno, pero… No puedo. No sé por qué, no sé qué me pasa. Soy gilipollas.

21 de Julio: Cada vez tengo más pensamientos extraños. Siento tanta ansiedad por las noches, cuando me acuesto, que de repente me parece una buena idea atracar la farmacia de casa. No puedo más, no puedo dejarle, necesito verle, pero estoy todo el día en tensión, vigilando todo lo que digo, lo que hago, y previendo lo que podría pasar. No le sirvo para nada, ni a él ni a nadie. Si muriera, sólo habría un estorbo menos.
El otro día estuve a punto, estaba cogiendo varios medicamentos mientras todos dormían, pero no pude... Sé que no debo, no es lo correcto, pero es lo que siento. Ya no sé qué está bien ni qué está mal. ¿Realmente me está perjudicando o soy yo? Quizás él tiene razón y soy una desagradecida, quizá tiene razón y no pienso con lógica. No puedo entenderme. Antaño tenía las ideas muy claras, ¿qué me pasa ahora? Me siento tan incomprendida, sola, atrapada... Creo que en el fondo lo sé, pero es tan difícil... Ojalá fuera más lista, más útil.

29 de Agosto: Hoy hacemos un año. Hemos ido a cenar para celebrarlo. Ha sido muy bonito y ha estado muy cariñoso. Dice que ahorrará para comprar una bonita alianza. He asentido sonriente, pero la verdad es que eso es en lo último que pensaba. Ha sido un año horrible, no sé si podré soportar otro igual. No estoy segura de si le sigo queriendo o es esta extraña dependencia, parecida al Síndrome de Estocolmo. Me siento muy mal. A veces tengo miedo de que pueda leerme los pensamientos. Ya sería lo único que le falta…

10 de Septiembre: Hoy le ha dado por hablar de niños, de lo feliz que sería tenerlos conmigo, que incluso podríamos tenerlos ahora: Él se quedaría el bebé en su casa, y como voy todos los días, siempre lo vería. Está enfermo... Pero, por supuesto, no se lo he dicho, sólo me he limitado a recordar que somos muy jóvenes y que tenemos mucho tiempo por delante.
La verdad es que la idea de tener un hijo con él me desgarra por dentro. Jamás podría escapar.

14 de Octubre: Cada vez monto dramas más grandes. No sé cómo lo hago, pero rompo a llorar rápido y más seguido, siempre con los nervios a flor de piel. Hoy discutimos muy fuerte. Insistió en que un compañero iba detrás de mí, cosa que sé que no es verdad, para nada. La discusión fue derivando hasta que, enfadada, le llamé “creído”. Se enfadó tanto, que se fue. Quedé estupefacta, pensando que si no iba detrás la bronca sería peor, pero estaba tan enfadada que decidí irme a mi casa. No había dado ni diez pasos cuando me interceptó con la mano en alto, diciendo que me apartara o me iba a reventar. Pero no me aparté, y mientras lo veía acercarse pensaba en mis adentros: “por favor, hazlo, dame un motivo…”. Pero no lo hizo. En vez de eso, me agarró violentamente del brazo y me arrastró varias calles mientras me insultaba y recordaba todo lo que había hecho por mí. Y, entonces, empezó a amenazar con hacer daño a mi familia y a mis amigas. Sabe que ya apenas me afectan sus amenazas hacia mí, así que amenaza hacia los demás. Sabía que sólo hablaba por hablar, que era un bocazas, pero también sabía que podía ser violento e imprevisible. Traté de pararlo, pero fue en vano. Al final, tras soltarme, me senté a llorar en un banco. Él hizo ver que se iba, pero volvió y se sentó a mi lado. Dijo que no iba en serio, que era para que aprendiera, y que por un momento pensó que iba a llamar a la policía. Le dije que no, pero mentí: sí lo había pensado, pero no a ese número. Se fue relajando y, como siempre tras tanta discusión, cuando más tierno y vacío tengo el cerebro, me repite que me quiere y que todo lo hace por mi bien. Hago ver que lo entiendo, como siempre.
Hubo una vez que pensé que tenía razón. Sé que está equivocado, pero tengo miedo, estoy asustada, y no sé cómo dejarle.
Sé que esto va a ir a peor.

mv1992
Mensajes: 5
Registrado: 12 Ene 2015 14:10

Re: Maltrato en jóvenes

Mensaje por mv1992 » 12 Ene 2015 22:06

Hola, soy una chica de 22 años, empecé con mi ex pareja a los 19-20 y hace medio año que terminé con él. Por desgracia ese texto también tiene mucho de mí y me ha sorprendido la cantidad de cosas que me han sucedido de una forma muy similar y que no esperaba leer ahí.
Desde lo de tener que borrar a alguien que a la pareja le molesta o cae mal de todos los sitios posibles (messenger, facebook..), que controle todas y cada una de tus conversaciones, que te aisle de tus amigos y familia, ponga como motivo para que no le dejes lo mucho que te quiere su familia, te desprecie cuando juegas con él porque se te de un poco mal... y sobretodo lo de los comentarios y piropos a todas las chicas que pasan por la calle.

Gracias por compartir el texto :)

nataliaroch
Mensajes: 1
Registrado: 13 Ago 2017 14:18

Re: Maltrato en jóvenes

Mensaje por nataliaroch » 13 Ago 2017 14:30

Hola a todos/as.
Aún no sé como llegue a este blog... tenía tantas ganas de desahogarme ... y al parecer google es un buen amigo cuando no sabes como lidiar con el dolor...
Tengo una relación de casi un año... y mi novio me golpea... tan simple y tan complejo, desconozco en que punto llegue a sentir tanto miedo ... es como durmiendo con el enemigo aveces ... hay alguien que me entiende?
el ultimo suceso fue la semana pasada, y quede con el labio hinchado y un lindo moreton, el cual debo aparentar que no fue mas que una paveza mia al chocar con algo... aun me veo tirada en esa cama , llorando de desesperación...
si alguien puede leerme quizas ... les digo... es dificil más cuando uno siente algun tipo de aprecio , pero lo correcto es salir de ahí... yo lo estoy intentando y espero no darme por vencida!

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